atardeceres

atardeceres

Hace algunos años (entre 10 y 12) iba en el auto y a un lado mío de copiloto mi hijo Omar Enrique, el sol estaba a punto de meterse y le dije –hijo, vamos a pedir un deseo, que tú y yo siempre seamos amigos, el me respondió –sí papito. Al llegar a casa Omar le dijo a mi esposa Judith, –Mamá, mi papá y yo somos amigos del sol.